Particiones Interiores y Sistemas de División
Las particiones interiores en un edificio son los tabiques o paredes que separan las distintas estancias dentro de un espacio. No tienen función estructural, sino que su objetivo es dividir y organizar el interior. Se pueden clasificar según su movilidad en:
- Particiones fijas: Pueden ser ligeras o pesadas.
- Particiones desmontables: Permiten cambios más fáciles en la distribución del espacio.
Por último, los acabados son la capa visible final del tabique y aportan cualidades estéticas y funcionales. Por ejemplo, el yeso se usa en estancias secas, la placa de yeso laminado ofrece mayor versatilidad y el alicatado se emplea en zonas húmedas por su resistencia al agua.
Materiales y Sistemas Constructivos
- Fábrica de ladrillo: Utilizan sistemas tradicionales. Son resistentes y se adaptan bien al aislamiento o la normativa. Los tabiques de tabicón se emplean en zonas húmedas o para realizar rozas.
- Placas y paneles: Elementos prefabricados (fijos o móviles) que destacan por su facilidad de instalación, rapidez y economía.
- Tabiques de vidrio: Permiten el paso de la luz natural, aportando luminosidad y un diseño abierto.
- Tabiques de cartón yeso: Se componen de estructuras metálicas con placas de yeso. Suelen incluir aislamiento térmico y acústico.
- Mamparas: Elementos prefabricados permanentes o desmontables.
- Hormigón translúcido: Material innovador que permite el paso de luz manteniendo la privacidad.
Divisiones Interiores: Fijas vs. Desmontables
Divisiones fijas
Además del ladrillo, existen sistemas de perfiles metálicos con placas de yeso cartón, que se montan mediante una estructura previa. También destacan los sistemas autoportantes prearmados, que no requieren mano de obra especializada, y los sistemas de poliestireno con fibra de vidrio, que combinan ligereza y aislamiento.
Divisiones desmontables
Pensadas para ofrecer flexibilidad, se apoyan en guías en suelo y techo. Pueden ser de cristal (luz y amplitud), madera (calidez y aislamiento) o acústicas (insonorización).
Morteros y Revestimientos
Morteros
Los morteros son mezclas de conglomerantes, arena y agua. Sus propiedades incluyen facilidad de manejo, resistencia y rápido fraguado. Los tipos principales son:
- Mortero de cemento: El más común, usado para enlucidos y relleno de juntas.
- Mortero de cal: Flexible y de fraguado lento, ideal para zonas con humedad.
- Mortero de yeso: Utilizado para unir elementos y reparar grietas.
Revestimientos continuos conglomerados
Se aplican in situ o mediante sistemas prefabricados. Según su comportamiento, los conglomerantes se clasifican en aéreos, hidráulicos e hidrocarbonatados.
Alicatados y Acabados en Placas
Los alicatados y revestimientos aportan impermeabilidad y durabilidad. El alicatado cerámico requiere una preparación rigurosa del soporte, elección del adhesivo y nivelación de piezas. Por otro lado, los revestimientos en placas utilizan perfiles metálicos (cada 40 cm) donde se fijan las placas mediante tornillos, finalizando con el masillado y lijado de juntas.
Pavimentos
El pavimento es la superficie horizontal de soporte. Se dividen en:
- Pavimentos continuos: Sin juntas visibles (ej. hormigón pulido, microcemento, cemento pulido).
- Pavimentos discontinuos: Formados por piezas individuales (ej. suelo laminado, gres porcelánico, piedras naturales).
Techos
Los techos continuos utilizan una estructura de acero galvanizado como soporte para placas (escayola, yeso laminado o cartón yeso). Cumplen funciones de aislamiento térmico y acústico, además de ocultar instalaciones y mejorar la estética del espacio.
