Sistemas de Riego: Goteo, Aspersión y Pivotes

Riego localizado

El riego por goteo se da a través de orificios emisores con un gasto muy pequeño. Nace buscando soluciones al riego en suelos arenosos y salinos bajo condiciones climáticas áridas. El suelo solo se moja en un pequeño entorno alrededor de cada punto de emisión: riego localizado. Los sistemas para riego por goteo son fijos, lo que facilita riegos frecuentes sin necesidad de mano de obra. Solo depende del sistema hidráulico y no de condiciones edáficas o climáticas. Los orificios de desagüe, por su tamaño, son propensos al atascamiento. Al humedecerse solo una parte del suelo, la distribución de agua en el mismo tiene carácter tridimensional dependiente de las características hidro-físicas del suelo, gasto y del tiempo. Su análisis se complica en suelos heterogéneos. Un sistema de riego por goteo está organizado en una serie de unidades relativamente pequeñas agrupadas en sectores hidráulicamente independientes. Cada sector se alimenta de la tubería principal de donde se derivan ramificaciones hasta llegar a los emisores. El sistema dispone de una cabeza común. Elementos: cabeza, equipo de filtración, equipos de fertirriego, red de distribución, ramales de goteo, goteros (ecuación de gasto del gotero). Automatización del sistema. Dispositivos de medida y regulación: contadores, manómetros, válvulas, equipo de control: programado para accionar mecanismos en las llaves en respuesta a una orden.

Riego por aspersión

El riego por aspersión es la lluvia artificial que se produce al pulverizarse el agua que descarga desde conductos a presión. El agua es asperjada a la atmósfera a través de emisores que pueden consistir en boquillas de desagüe dispuestas en un mecanismo aspersor que constituye el último elemento del sistema de distribución. – La distribución del agua sobre la superficie del suelo debe ser uniforme. – No debe haber daños estructurales por impacto de las gotas ni encharcamiento. – Cada gota debe infiltrarse en el punto del suelo donde cae para que no haya escorrentía ni erosión. – La acción del viento en el riego por aspersión suele ser negativa. Los aspersores (mecanismo que esparce el agua desde la tubería a presión a la atmósfera se clasifican según la velocidad de giro, el mecanismo de giro y la presión de trabajo. Distribución de la lluvia: en la práctica, la lámina de riego aplicada por cada aspersor debe complementarse con la producida por aspersores vecinos, durante la misma o diferentes posturas. La precipitación real sobre cada punto del suelo es discontinua e irregular pues depende de la dispersión del chorro, las características mecánicas del emisor, posición del punto en relación con los emisores, superposición de chorros, etc…

Pivotes

El pivote es un ramal de riego con un extremo anclado al suelo, el otro gira alrededor del primero describiendo una circunferencia. El ramal portaemisores va sustentado sobre torres automotrices. La tubería suele ser de acero galvanizado y junto con barras y cables forman una viga en celosía. La altura hasta l suelo es de aproximadamente 3 m, aunque en frutales se suele ir a más. La longitud de ramal entre torres, tramos, se conectan entre sí mediante articulaciones estancas que permiten el giro según un eje horizontal y vertical, además dicha unión debe ser estanca y sólida.

– Centro del pivote y el ramal. Es una estructura de acero piramidal anclada en un bloque de hormigón. Esta estructura soporta una tubería en cuyo extremo inferior existe una llave de control del caudal y una válvula de retención. En el extremo superior existe un anillo que permite el giro del pivote. También existe en este extremo un colector de anillos que realiza las conexiones de los cables de alimentación de los motores de las torres y los de seguridad y control del alineamiento. El tramo del ramal entre torres varía entre 24 y 76 m, los más frecuentes son 30, 38 y 52 m. Los equipos del tramo largo son más económicos por llevar menos torres pero se adaptan peor a topografías onduladas y transmiten más peso al terreno, lo que puede crear posibles problemas de atascamiento en suelos no favorables. Las longitudes del ramal van desde los 50 a 800 m. Hay que tener en cuenta que la superficie regada por cada metro de unidad es mayor cuanto más lejos se encuentra del punto de giro, por lo tanto la inversión por hectárea regada es menor cuanto más largo es el equipo. Desde el punto de vista económico es más rentable la instalación de grandes unidades pero el coste de aplicación de agua, que contempla además el mantenimiento, mano de obra, energía y agua consumida permanece constante a partir de 50-60 ha. Regadas, es decir, unos 400-500 m de ramal.

– Sistema de propulsión. La propulsión suele ser con motor eléctrico por tener ciertas ventajas sobre los otros sistemas (hidráulico, neumático): 1. Permite una fácil y precisa regulación de la velocidad, de esta manera la aplicación del agua se adapta a cada caso. 2. Puede invertir el sentido de avance. 3. Puede moverse sin necesidad de regar.

Las ruedas pueden ser metálicas, que tienen una vida útil mayor y pocos gastos de conservación y tienen mejor tracción en terrenos arcillosos. Las neumáticas tienen mayores gastos de mantenimiento pero consumen menos energía, suelen ser de unos 50 cm de radio, aunque existen las llamadas de alta flotación que son de unos 52,5 cm que tienden a evitar el hundimiento en el terreno.

– Diámetro ramal. Es generalmente constante según sea el caudal a transportar, este depende de las necesidades del cultivo y la superficie de riego. Debe ser resistente ya que forma parte de la celosía y resistente a corrosión.

– Sistema eléctrico y automatización. El sistema eléctrico está formado por el cuadro, el colector de anillos rozantes, los cables conductores de tramo y las cajas de torre.

– Emisores y modelos de aplicación Tanto la intensidad y uniformidad de lluvia que aplica el pivote depende, principalmente del tipo de emisor, de su separación con el ramal, de la presión en las boquillas y del tamaño de estas. Existen tres posibles variantes de modelos de aplicación: o Sistemas con aspersores de tamaño creciente o Sistemas con aspersores de tamaño semejante o Sistemas con toberas pulverizadoras Hoy en día se está imponiendo los emisores de baja presión, por el importante ahorro energético que supone pero tiene la limitación de la alta pluviosidad en el extremo y la peor adaptabilidad a la topografía irregular.

– Sistema de esquina Si la forma no es circular, existe un brazo articulado en el extremo del ramal que se extiende únicamente para regar las esquinas. Su funcionamiento varía de una casa a otra

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